El factor Kendry Páez y el quiebre del partido En un Estadio Mâs Monumental que vibró con el aliento de su gente, el encuentro comenzó cuesta arriba para el conjunto de Núñez. La temprana lesión de Juan Fernando Quintero obligó a un cambio de planes inmediato, pero el ingreso del ecuatoriano Kendry Páez terminó siendo la clave del éxito. La joya sudamericana se hizo cargo de la generación de juego, aportando la rebeldía y el desequilibrio individual necesarios para romper el cerrojo defensivo que planteó el equipo venezolano durante la primera etapa.
Jerarquía en el área para sellar la victoria El dominio territorial de River se tradujo en el marcador a los 65 minutos de la segunda mitad. Tras una conducción magistral de Páez, quien arrastró marcas y limpió el camino, Sebastián Driussi apareció con el olfato goleador que lo caracteriza para definir y poner el 1-0. Con este resultado, el club de Núñez alcanza las 4 unidades, superando a su rival de turno en la tabla y posicionándose como el nuevo líder del Grupo H, a la espera del cierre de la fecha entre Blooming y RB Bragantino.
La consolidación de la era Coudet Este triunfo no solo representa la primera alegría de River en el certamen continental, sino que ratifica el excelente presente bajo la dirección técnica de Eduardo «Chacho» Coudet. Con este resultado, el entrenador acumula un saldo de seis victorias y un empate en sus primeros siete partidos, manteniendo un invicto que ilusiona a los hinchas. La solidez defensiva y la capacidad de reacción ante las bajas por lesión marcan la pauta de un equipo que se perfila como serio candidato al título.





