La ciudad de Resistencia se sumó de manera masiva este miércoles 3 de junio a la jornada nacional de lucha por el undécimo aniversario de «Ni Una Menos». Cientos de mujeres, colectivos feministas y organizaciones sociales marcharon por las calles céntricas de la capital provincial, confluyendo en una sentida concentración frente a la Casa de Gobierno y la plaza central. Con pancartas, banderas y el persistente grito de justicia, las manifestantes expusieron el dolor y la preocupación de la comunidad local ante el sostenido desmantelamiento de los canales de asistencia oficiales y el cese de los programas preventivos de violencia intrafamiliar.

La realidad del mapa delictivo en el plano local le otorgó un marco de extrema urgencia al reclamo en la provincia. De acuerdo con los datos estadísticos oficiales de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de la Nación y de observatorios civiles presentados en esta jornada, Chaco continúa ubicándose trágicamente entre las jurisdicciones con las tasas más altas de femicidios por cada 100.000 mujeres en todo el territorio argentino. Los colectivos locales hicieron hincapié en que la violencia más letal sigue operando mayoritariamente en ámbitos privados, donde el 83% de los agresores a nivel nacional resultaron ser parejas, ex parejas o personas del círculo íntimo de las víctimas.
Durante la lectura del documento unificado, las manifestantes recordaron con profunda conmoción los femicidios más resonantes y dolorosos que sacudieron a la provincia de Chaco en los últimos meses. Casos brutales y de enorme impacto social —que se sumaron a la emblemática e histórica herida abierta por el crimen de Cecilia Strzyzowski— fueron traídos a la memoria colectiva para exigir el fin de la impunidad y demandar celeridad a las fiscalías correspondientes. La movilización concluyó con un enérgico pedido de reforma judicial efectiva con perspectiva de género, agilización de las medidas perimetrales de protección y un presupuesto real para frenar la pérdida de vidas en la región.





