El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba) marcó una aceleración en julio al ubicarse en el 2,9%, lo que representó una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto del 1,8% registrado en junio. El incremento estuvo fuertemente impulsado por el impacto de las vacaciones de invierno y la estacionalidad de la temporada alta, con subas destacadas en recreación y cultura (5,8%), restaurantes y hoteles (5,3%) y un salto significativo en rubros como turismo (26%) y pasajes aéreos (21,7%).
Pese a romper la tendencia de desaceleración previa, analistas del sector privado señalan que la magnitud de la suba responde en gran parte a diferencias metodológicas en la canasta porteña, la cual otorga un peso sensiblemente mayor a los servicios turísticos y de alojamiento en comparación con el esquema nacional. Al mismo tiempo, los alimentos y bebidas aumentaron un 1,9% mensual en CABA, ubicándose por debajo del promedio general del índice porteño.
De cara al reporte oficial que difundirá el Indec la próxima semana, las principales consultoras proyectan que el índice nacional se ubicará más cerca del 2% o 2,1%. No obstante, los especialistas advierten que la inflación núcleo en la Ciudad registró un avance moderado al pasar del 1,9% al 2,2% mensual, al tiempo que persiguen riesgos al alza vinculados con ajustes pendientes en las tarifas de servicios públicos y transporte.





