YPF presentó los estados contables correspondientes al segundo trimestre del ejercicio actual, consolidando un desempeño histórico al reportar ganancias netas que superaron los USD 1.200 millones. La compañía atribuyó este resultado a un incremento sostenido en la eficiencia operativa de los bloques no convencionales, apoyado por la estabilización de los precios internacionales del crudo y la optimización de los costos de extracción. Este marco financiero le permitió a la empresa afianzar su flujo de caja y mantener los márgenes operativos en niveles máximos para el periodo.
El pilar fundamental de estos números fue la aceleración en la producción de shale oil y shale gas en Vaca Muerta, donde los niveles de extracción diaria alcanzaron marcas históricas para la compañía. La puesta en marcha de nuevas etapas de fractura, junto con mejoras técnicas en la perforación de pozos horizontales de mayor extensión, derivó en una mayor productividad por pozo. Adicionalmente, la ampliación de la capacidad de transporte instalada permitió evacuar de forma más ágil el crudo hacia las terminales de despacho y refinerías.
Con este balance favorable, YPF reconfirmó la asignación de capital prevista para el resto del año, orientada prioritariamente a profundizar el desarrollo de las áreas clave en la Cuenca Neuquina y consolidar sus proyectos de infraestructura exportadora. La petrolera proyecta sostener esta curva de crecimiento en el segmento no convencional para fortalecer su posición en el mercado regional y generar el volumen necesario para abastecer tanto el consumo doméstico como los compromisos de exportación.





