En un encuentro de alto volumen político desarrollado en el Hotel Emperador, la cúpula dirigente del peronismo concretó una mesa de trabajo reservada que se extendió por más de tres horas. La reunión contó con las presencias de Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, acompañados por gobernadores provinciales y los jefes de bloque parlamentario de Unión por la Patria, Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado). La cumbre significó la reanudación del diálogo directo entre los máximos referentes del espacio tras un periodo de distancia política, enfocado en ordenar la táctica opositora en el Parlamento.
El consenso prioritario de los dirigentes estuvo centrado en frenar cualquier iniciativa del Poder Ejecutivo orientada a la modificación o eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Durante las deliberaciones, los jefes de las bancadas transmitieron la necesidad de mantener un bloque cohesionado frente a las reformas electorales impulsadas desde la Casa Rosada, advirtiendo que la eliminación de las primarias busca fragmentar la oferta opositora. La defensa de la herramienta electoral fue señalada como un eje indiscutible para preservar el volumen de representación de la fuerza.
Además del esquema parlamentario, la reunión sirvió para institucionalizar una mesa de coordinación permanente entre la conducción partidaria, los mandatarios provinciales y las bancadas legislativas. En el plano federal, los gobernadores hicieron hincapié en la defensa de los fondos coparticipables y el reclamo por las transferencias para obras de infraestructura en las provincias. Con la conformación de este espacio orgánico, la dirigencia peronista busca articular las demandas de las economías regionales y sentar las bases metodológicas para la discusión de la oferta electoral con vistas al período 2027.





