La ciudad de Resistencia vive una jornada de Sábado de Gloria agobiante, con una temperatura máxima prevista de 35°C y niveles de humedad que elevan la sensación térmica a rangos críticos. Ante este escenario, las autoridades sanitarias han solicitado a la población extremar los cuidados, especialmente en niños y adultos mayores, recomendando una hidratación constante y evitando la exposición solar directa. Sin embargo, la estabilidad climática tiene las horas contadas, ya que se espera el ingreso de un frente de inestabilidad hacia el final del día que marcará un cambio drástico en las condiciones atmosféricas para el cierre de la Semana Santa.

Para el Domingo de Resurrección, el pronóstico anticipa un desmejoramiento severo con una probabilidad de precipitaciones cercana al 50%. Se prevé que las tormentas se desarrollen con fuerza a partir del mediodía, incluyendo actividad eléctrica importante y ráfagas de viento del sector sur, lo que obligaría a trasladar los tradicionales festejos familiares a espacios cubiertos. Este cambio de tiempo traerá un necesario alivio térmico, situando las marcas máximas entre los 31°C y 32°C, aunque bajo un entorno de alta nubosidad y fenómenos climáticos que podrían persistir hasta las primeras horas del lunes.
Debido a que el alerta alcanza el nivel naranja en varios puntos de la provincia, los organismos de emergencia recomiendan asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y evitar circular por zonas anegables. La posibilidad de lluvias intensas en cortos períodos y la caída ocasional de granizo mantienen en vilo a la región, por lo que se insta a los vecinos a mantenerse informados a través de los canales oficiales. Tras un inicio de abril marcado por el calor extremo, el Chaco se prepara para una despedida de Pascuas agitada por la llegada de las tormentas estacionales.





