La Justicia de Entre Ríos hizo efectiva este sábado la orden de detención contra el exgobernador Sergio Urribarri, quien fue trasladado e ingresado a la dependencia judicial de Paraná. La medida se dispuso de manera inmediata luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme la condena de ocho años de cárcel e inhabilitación absoluta perpetua por delitos de corrupción y negociación incompatible con la función pública ejercidos durante su mandato. Junto con el exmandatario provincial, también fueron arrestados otros involucrados en la misma causa, entre ellos su exministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, y su cuñado Juan Pablo Aguilera.
El operativo policial se concretó tras el rechazo categórico de los últimos recursos presentados por la defensa de Urribarri. Su representación legal había intentado frenar el encarcelamiento alegando severos problemas de salud e solicitando la prisión domiciliaria en su residencia de Concordia. Sin embargo, las autoridades judiciales consideraron que no se acreditaron motivos médicos de gravedad suficiente para suspender la ejecución de la pena en un establecimiento penitenciario ni para otorgarle el beneficio del encierro domiciliario, ordenando su alojamiento en un penal provincial.
Con esta resolución se cierra un histórico y extenso proceso judicial de más de cuatro años. La investigación logró probar de forma definitiva el desvío de millonarios fondos públicos destinados a publicidad oficial y contrataciones irregulares que fueron utilizados para promocionar la candidatura presidencial de Urribarri entre los años 2007 y 2015. De esta manera, el exembajador argentino en Israel agotó la totalidad de sus garantías procesales y deberá cumplir la pena de manera efectiva dentro del régimen carcelario.





