La Unión Tranviaria Automotor (UTA) Chaco se mantiene en estado de alerta ante el vencimiento del plazo legal para el pago de los salarios correspondientes al mes de marzo. Según confirmó el secretario general del gremio, Raúl Abraham, la continuidad del servicio de transporte público en el Gran Resistencia depende exclusivamente de que las empresas del sector acrediten los fondos en las cuentas de los choferes durante la jornada de este miércoles. La advertencia surge en un clima de tensión, donde el sindicato busca asegurar el cumplimiento de los haberes en tiempo y forma.
De no concretarse los depósitos antes de que finalice el día, la UTA iniciará un paro total de actividades a partir del primer minuto del jueves 9 de abril. «Tienen todo el día de hoy para hacer efectivos los sueldos; si lo hacen, no hay medida», aclararon desde la entidad gremial, dejando la decisión final en manos de las firmas prestatarias. Esta posible interrupción del servicio afectaría a miles de usuarios del área metropolitana, repitiendo un escenario de conflicto que ya ha generado complicaciones en la movilidad urbana semanas atrás por demoras en las transferencias de subsidios.
Desde el sector empresario han manifestado dificultades financieras para afrontar los compromisos salariales, en medio de una reducción de frecuencias nocturnas y una crisis persistente en el sistema de transporte. Mientras tanto, el Gobierno provincial monitorea la situación para intentar destrabar el conflicto y evitar que los trabajadores, estudiantes y la ciudadanía en general queden sin medios de traslado. Se espera que en las últimas horas de la tarde haya una definición oficial sobre si se alcanzó el pago o si la ciudad amanecerá sin colectivos.





