Un tenso pero respetuoso intercambio se registró en las últimas horas entre efectivos de la Prefectura Naval Argentina y pescadores comerciales y malloneros que se encontraban en el agua. El episodio ocurrió en el marco de los operativos de control por la veda extraordinaria dictada para proteger el recurso ictícola en la región del Litoral, una medida que restringe de forma total la actividad extractiva y que ha generado un fuerte impacto económico en las familias que dependen exclusivamente del río. Ante el reclamo de los trabajadores, la fuerza de seguridad nacional desplegó una estrategia de disuasión basada en el diálogo para evitar incidentes en el cauce.
Durante el cruce, los pescadores expresaron su malestar y exigieron respuestas urgentes a las entidades oficiales y direcciones de fauna provinciales que dictaron la restricción sin prever, según denunciaron, mecanismos de asistencia económica inmediata. Por su parte, la postura de la Prefectura se mantuvo firme en cuanto al cumplimiento de la normativa vigente, pero con un marcado perfil mediador. «La idea nuestra no es confrontarnos con nadie. Nosotros no tomamos las decisiones, nuestro trabajo es que la veda se cumpla. Ustedes siempre colaboran, pero hoy no se puede», manifestó el oficial a cargo de la patrulla fluvial para calmar los ánimos.
Finalmente, las partes lograron alcanzar un principio de acuerdo temporal en el lugar para garantizar la seguridad de la navegación y la paz social. La Prefectura propuso a los malloneros «hacer costa» y retirar las embarcaciones del canal principal de pesca, con el compromiso mutuo de mantener abiertos los canales de comunicación. Los trabajadores accedieron a la propuesta de manera pacífica, aunque ratificaron que elevarán el reclamo formal ante las autoridades gubernamentales correspondientes en busca de una flexibilización de la medida o de un subsidio que compense los días de inactividad de junio.





